El jinete sin cabeza de La Guanota del Medio.

El Jinete sin cabezas de La Guanota del medio.
Por Jorge Martínez R

En una de las tantas conversas entre Joaquín Sánchez y Gonzalo Martínez, dos viejos amigos y compañeros de toda la vida en La Guanota, Yo, escuche la tenebrosa historia del Jinete sin cabeza que salía entre la Guanota 1 y La Guanota 2 o como le decían primero La Guanota abajo y La Guanota del medio. Joaquín Sánchez fue una persona muy respetada y querida en La Guanota, padre de una honorable familia y un gran personaje por sus tantos cuentos o historietas de: mujeriego, parrandero, peleador, jugador y mejor amigo. Gonzalo Martínez, de la estirpe Martinera y reconocido como el cronista de La Guanota.
Un día entre tragos de bruja y café negro, Joaquín Sánchez se raspa el pecho, suelta una carcajada y le dice al viejo Gonzalo. “Compai Gonzalo. Le voy a contar una vaina que nunca le he dicho a nadie para que este muchacho suyo, escuche las vainas de La Guanota”. Comience que mañana es tarde le dice el viejo Gonzalo,.
Bueno compai Gonzalo, “al único que no le salió nunca el jinete sin cabeza entre las dos Guanota, fue a mí”.  Y El viejo Gonzalo le replica y le dice: “Carajo compai Joaquín, yo creo que a mi tampoco” Y Joaquín Sánchez, riéndose a carcajadas le dice:  “como carajo le iba a salir YO,  a usted compai Gonzalo, si para mi, usted andaba en la misma vaina QUE YO”!
Resulta que La Guanota. era el centro de operaciones comerciales más importante de la comarca, por su cercanía con el muelle de Cariaco y Cumana, por donde entraba todo a Caripe, era el centro de acopio y de mayor actividad comercial, llegaba gente y familias de todas partes, entre tantos allegados a La Guanota, se instalo una familia que venia desde Falcón, con característica de comerciantes y entre ella habían tres hermosas muchachas que enseguida se aparejaron con hombres de La Guanota, muchachos muy trabajadores y también con su vena de comerciantes. Una de las hermanas se quedó con su pareja en La Guanota abajo y las otras dos se ubicaron con sus parejas en La Guanota del medio. Para ese entonces no existía carretera ni luz eléctrica y el único medio de comunicación era el camino y la bestia. Los maridos de las muchachas viajaban para el muelle en busca de mercancía y los suplentes aprovechaban la oscuridad de la noche para cumplir sus guardias, el único de los suplentes que tenía un caballo era Joaquín Sánchez y le tocaba  una con residencia en   La Guanota del medio y al cronista de La Guanota le toco una que vivía en La Guanota abajo, por lo tanto nunca se cruzaron.
Para cumplir con sus aventuras furtiva, con la dama cuya pareja andaba en viajes de negocios por el Muelle de Cariaco-,  Joaquín Sánchez, montado en su caballo blanco en pelo, con la cabeza y el cuerpo cubierto con un caucho negro (Los que se usan para protegerse de la lluvia y el sereno) tuvo la osadía de asustar con el caballo y su figura de jinete sin cabeza, a todo el que se atrevió a pasar por allí de noche, al punto que mas nadie pasó  después de las 7 de la noche de  La Guanota 1 para La Guanota 2 o viceversa, por temor a que le saliera “El Jinete sin cabeza de La Guanota del medio”.


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