La muerta de Boquerón.
La muerta de Boquerón.
Por Jorge Martínez R
En Caripe abundan los cuentos de muertos o aparecidos, que
salían de noche en algunos parajes solitarios, carreteras, vías o
caminos, en el monte, la montaña y hasta en muchas casas viejas donde
murieron y velaron a sus dueños.
Los muertos o aparecidos siempre fueron vistos
por cazadores nocturnos, borrachos sin oficio y
algunos chóferes o camioneros de la zona, -muy buenos
conversadores y hasta creadores de cuentos de caminos-, conocidos en La Guanota
como: “Habladores o embusteros”
Los cierto que antes de llegar a la vieja Casona, de
la hacienda que fue de la familia Mezzana, en Boquerón, existe una curva en la
carretera, que fue temida y muy nombrada por los raros e inexplicables
accidentes de transito que allí ocurrieron con saldo de victimas mortales y después las apariciones de una
mujer vestida de blanco, que desaparece misteriosamente cuando alguien le
ofrece compañía, la corteja o piropea.
Un día de gran algarabía en todo el municipio, por un
acontecimiento muy especial que se realizaba, -ya que era la primera vez que un
presidente de la república, visitaba la población de Caripe-, lo que ocasionó
una movilización espectacular, gente de todos los caseríos y poblados de la
zona. -Aquello parecía una feria agrícola con todas las características
de una gran fiesta campesina-.
Dentro de ese jolgorio festivo, tres bongueros y
amigos de tragos, -“bongueros”, -como se les decía antes a los primeros
camioneros dedicados al transporte y comercio de los productos del campo, como
frutas, vegetales y hortalizas- se convidaron para la curva de la muerta para
ver si era verdad que allí salía ese espanto. – se equiparon de ron y tabaco y
se estacionaron en la curva, desafiando la oscuridad de la noche, con bríos de
borracho, tomando ron, hablando y gritando a todo gañote: -Donde está la
muerta que sale aquí? Que venga pa´ que vea, que no la vamos a pelar!! Y así
gritaban cualquier cantidad de palabras o sandeces propias de borrachos
alebrestados.
Como a las una de la madrugada, sintieron y miraron
que se acercaba una figura de mujer que venia por el medio de la carretera. -
Exactamente era una mujer vestida de blanco, que venia caminando, descalza y
con los zapatos en las manos-. Los tres valientes camioneros, se emocionaron,
se animaron a cumplir su misión de coquetear a la muerta, le salieron al paso y
le preguntaron: “Mi amor quieres un trago? Tú bebes mi bella? La mujer le
contesto con voz suave y muy nerviosa, voz como de ultratumba, diciéndole: “CUANDO ESTABA VIVA, SI”
Repitió lo mismo casi llorando “CUANDO ESTABA VIVA, SI” y siguió
caminando. Los camioneros se persignaron con la señal de la cruz,
invocando a San Cristóbal, su santo protector y a la virgen Delvalle, patrona
de oriente y virgen de su devoción, de
un brinco se montaron en sus camiones y dejaron el pelero rumbo a sus casas.
La mujer continuo su camino en la oscuridad de la noche,
riéndose sola, de su picara defensa, diciendo para sus adentros “Vayan a coger
a otra, o vayan a coger a su madre, desgraciados, a mi No” y siguió su camino
para Tierra Blanca, de donde la habían llevado para ver al presidente Raúl
Leoni, que estaba de visita en el Municipio Caripe, y después que culminó el
acto, a la hora de recoger a la gente para llevarlos a su lugar de origen, a
ella como a muchos otros campesinos los dejaron descarriados o botados en
Caripe. Ella tuvo que venirse sola y a pie, pasando por la cueva de El Guácharo,
San Agustín y Boquerón rumbo a Tierra Blanca, que queda después de Sabana de
Piedra, convietiendose esta anécdota en el increíble cuento de “La muerta de
Boquerón”
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